miércoles, 29 de febrero de 2012

Eprecio de la igualdad. El engaño del feminismo. Parte I

 

Por Daniela Jerez

Febrero de 2012

 

Los inicios del siglo XX quedarán marcados como la etapa en la que el rol de las mujeres dio un giro total con el nacimiento del feminismo, movimiento que defiende los derechos y el papel social de las mujeres en la sociedad pues buscaban igualdad de oportunidades en los ámbitos de economía, moral, ciencia, medicina, cultura, educación, moda, medios de comunicación, política, etcétera. Pero ¿será que abusamos de esa liberación femenina?

 

Esto es lo que plantea conoze.com al asegurar que en este proceso las mujeres hemos sufrido un gran daño al abandonar nuestra esencia: la feminidad.

 

Lo anterior al tratar de imitar el rol masculino pues en nuestros días, las tareas en el hogar, y el esfuerzo de algunas por ser madres y esposas puede ser visto por muchos, como un atentado directo contra la dignidad de la mujer, que además la degrada y no le permite desarrollarse en otros campos para lograr su óptima plenitud.

 

Por tanto, para que la mujer pueda "liberarse" de ese yugo, debe convertirse en lo que algunos llaman "la mujer moderna", que ve a la maternidad como un signo represivo y de subordinación. Por ello, gran parte de la sociedad tenemos la idea de que si una mujer se dedica al hogar y su familia resulta poco productiva o interesante en comparación con las mujeres que se entregan plenamente a su profesión posponiendo la maternidad o incluso alejarse de sus hijos en sus primeros días de vida.

 

De acuerdo a la misma página, miles de mujeres en nuestros tiempos sufren de depresión, ansiedad e infelicidad pues "se sienten frustradas e insatisfechas, cansadas de imitar los modos de actuar masculinos, atadas a unos roles que no les pertenecen y que no encajan en su esencia más profunda. Mujeres que se han esforzado por cumplir sus funciones "exactamente como un hombre".

 

Sin embargo, dadas las condiciones actuales, miles de mujeres se ven obligadas a ser quienes provean a sus familias justamente porque no tiene el apoyo de un cónyuge que pueda hacerlo, por lo que la actividad profesional es obligatoria para que ellas puedan hacerse cargo de sus familias. También hay quienes desean alcanzar el éxito tanto en el ámbito profesional como personal por lo que como señala conoze.com, es importante que las actividades laborales se adapten a nuestra condición femenina y no al revés.

 

Vania Rodríguez de Red Familia asegura que "aunque tanto la tarea de crianza de los hijos, la administración del hogar y el desarrollo personal, por separado son totalmente demandantes, si se ha decidido formar una familia, esto no es ni debe ser impedimento para continuar el desarrollo profesional ya que ser madre y esposa, si bien suponen la incumbencia de todas las habilidades y dimensiones, la persona no se agota sólo en el desarrollo de estos roles, porque, en el caso de la mujer, no deja de ser justamente eso, una mujer, una persona con sus propios deseos y potencialidades que como parte del deseo de conseguir una vida plena, no debe dejar de lado nunca. Sólo así evitará la frustración".

 

Por tanto, el nuevo feminismo debería hacer un reconocimiento social a la labor de la mujer que se refleje en condiciones laborales y óptimas para la maternidad "que lejos de ser opresiva, es en la mayoría de los casos profundamente liberadora, enriquecedora y hace a la mujer un ser aún más plena".

 

Y es que la maternidad supone para la mujer un cambio radical en su vida pues desde que ésta convive con su hijo se genera una dependencia mutua, entendida como una reacción química que induce a la madre a estar con su hijo y a desarrollar una preocupación constante por él, de modo que "el trabajo y la separación del hijo puede ser, incluso para las mujeres más independientes y profesionales, una experiencia realmente traumática".

 

"Una clave importantísima es que no tengan sentimiento de culpa si trabajan y por ratos no están con sus hijos. Aquí es donde entra la organización en su máxima expresión. Mantener un equilibrio perfecto entre el tiempo que se le dedicará a cada cosa y no dejar que la balanza se incline más en el egoísmo de lo que demanda 'mi trabajo'. Pero tampoco quedarse tiempo completo con los hijos con cierto sentimiento de resignación y atadura" como explica Rodríguez Carpio.

 

Ser madre además, "no debe ser nunca una tarea obligada, pues ¡tú lo decidiste! y tener esa actitud, aunque estés con ellos 100 por ciento del tiempo, les hace daño. Nunca olvides que al hacer algo por ti a la vez también estás haciendo algo por ellos. Pues sólo si tú estás bien, feliz y plena, entonces ellos lo estarán, crecerán viéndote así, y aprenderán tus conductas y virtudes. Además de que, al continuar tu crecimiento profesional les aseguras en mayor medida un patrimonio que les brinde estabilidad física y emocional" como menciona la experta de Red Familia.

 

Juan Pablo II también opinó de esto en "el genio de la mujer", en la que explica que ésta solo alcanzará si plena realización existencia cuando se comporte con autenticidad respecto a su condición femenina.

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sábado, 18 de febrero de 2012

Señor, hoy he buscado Tu Rostro


Señor, ¿dónde estás? ¡quiero verte! Una y mil veces repito lo mismo pero... ¿por qué no encuentro respuesta?


Querien Vangal

 

En una ocasión un joven tuvo el deseo de subir a la cumbre de una montaña pues pensaba que ahí podría ver el rostro del Señor.


Preparó todo lo necesario, y un día al amanecer empezó su gran aventura; al llegar a las faldas de la inmensa montaña se topó con un anciano que vivía en una pequeña y vieja cabaña; éste al verlo le preguntó: "¿dónde te diriges con tanta prisa y entusiasmo?".


El joven contestó: "A la cumbre de ésta montaña, pues en ella espero ver el rostro del Señor".


El anciano le dijo: "Porque no te quedas un momento conmigo y me ayudas a reparar mi cabaña pues se está cayendo y como ves yo ya soy muy viejo y no puedo solo, y al terminar reanudas tu aventura".


El joven contestó: "Disculpe, anciano, pero no puedo, se me hace tarde, pero al bajar con gusto le ayudaré".


Después de un par de horas el joven llegó a la cumbre de la montaña, y con gran ánimo gritó: "Señor, ¿dónde estás? ¿quiero verte? ¿dónde estás?", una y mil veces repitió las mismas preguntas pero no hubo respuesta alguna. El joven al ver su fracaso se retiró del lugar tristemente.


En su camino de regreso pasó de nuevo junto a la cabaña, que estaba completamente deshecha y el anciano ya no se encontraba en ella. Él sin darle mucha importancia, continuó su camino.


Al poco rato, encontró una iglesia y decidió entrar en ella y dialogar lo sucedido con el Señor. Ya frente al Sagrario exclamó: "Señor, esta mañana he buscado tu rostro y no lo encontré". Y el Señor contestó: "Hoy, yo también te pedí ayuda...y no la encontré"



 

martes, 14 de febrero de 2012

NOTICIA TRISTE Y ALARMANTE

 

Aumenta divorcios y disminuyen matrimonios: INEGI

 

Querien Vangal

 

En el marco de la celebración del Día de San Valentín, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer una serie de indicadores sobre la situación conyugal en México, los cuales revelan que entre el 2000 y el 2009 el número de matrimonios disminuyó 21%, mientras que las separaciones aumentaron más de 60%.

 

 

El avance cultural, el nivel educativo, los problemas económicos y la intolerancia a las vejaciones físicas o psicológicas por parte de él o la cónyuge, son sólo algunos factores que pueden convertirse en causas de divorcio.

 

 

 

viernes, 10 de febrero de 2012

Historia de San Valentín

 

Por: Querien Vangal

 

Los enamorados tienen un día en nuestro calendario para demostrar o reafirmar su amor mediante regalos, dedicatorias o poemas pero ¿por qué el 14 de febrero? ¿Quieres conocer la leyenda de San Valentín y de dónde procede esta celebración?

 

Existen diversas teorías que otorgan a esta fecha el origen del Día de los Enamorados. En los países nórdicos es durante estas fechas cuando se emparejan y  aparean los pájaros, de ahí que este periodo se vea como un símbolo de amor y de creación.

 

Algunos creen que es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba la adoración al dios del amor, cuyo nombre griego era Eros y a quien los romanos llamaban Cupido. En esta celebración se pedían los favores del dios a través de regalos u ofrendas para conseguir así encontrar al enamorado ideal.

 

También, y hace muchos siglos, fue tradicional en Inglaterra la "fiesta de los valentinus", donde se elegían a hombres y a mujeres para que formaran pareja. Muchas de estas parejas se convertían en marido y mujer y conseguían la felicidad de pareja que se espera encontrar y consolidar el Día de San Valentín.

 

Otras fuentes centran el origen de la historia de San Valentín en la Roma del siglo III, época en la que el cristianismo era perseguido. En este periodo también se prohibía el matrimonio entre los soldados ya que se creía que los hombres solteros rendían más en el campo de batalla que los hombres casados porque no estaban emocionalmente ligados a sus familias.

 

Es en estas circunstancias cuando surge la figura de San Valentín, un sacerdote cristiano que ante tal injusticia decide casar a las parejas bajo el ritual cristiano a escondidas de los ojos romanos.

 

Valentín adquiere por proteger a los enamorados y auspiciar bodas secretas gran prestigio en toda la ciudad y es llamado por el emperador Claudio II para conocerle. El sacerdote aprovecha aquella visita para hacer propaganda de la religión cristiana y convencer al emperador para que siga los pasos de Jesús. Aunque en un principio Claudio II se sintió atraído por aquella religión que los mismos romanos perseguían, los soldados y el propio Gobernador de Roma le obligaron a desistir y organizaron una campaña en contra de Valentín. El emperador romano cambió de opinión y ordenó al gobernador de Roma que procesara al sacerdote.

 

La misión de condenar al sacerdote la tuvo que llevar acabo el lugarteniente, Asterius. Éste, cuando estuvo delante del sacerdote,  se burló de la religión cristiana y quiso poner a prueba a Valentín. Le preguntó si sería capaz de devolver la vista a una de sus hijas que era ciega de nacimiento. El sacerdote aceptó y en nombre del Señor obró el milagro. El lugarteniente y toda su familia se convirtieron al cristianismo pero no pudieron librar a Valentín de su martirio. San Valentín fue ejecutado un 14 de febrero.

 

Mientras estuvo encerrado, su carcelero le pidió que diera clases a su hija Julia, a base de lecciones y horas juntos, Valentín se enamoró de la muchacha. La víspera de su ejecución, envió una nota de despedida a la chica en la que firmó con las palabras "de tu Valentín", de ahí el origen de las cartas de amor y poemas que se envían los enamorados en la actualidad y de la expresión de despedida "From Your Valentine"; conocida en todo el mundo adjunta en miles de postales de San Valentín.

 

La historia de San Valentín hubiera quedado ahí si no fuera porque dos siglos más tarde la Iglesia católica la recuperó. Por aquel entonces era tradición entre los adolescentes practicar una curiosa fiesta pagana derivada de los ritos en honor del dios Lupercus, dios de la fertilidad que se celebraba el día 15 de febrero. Era un sorteo mediante el cual cada chico escogía el nombre de una joven que se convertiría en su compañera de diversión durante un año. La Santa Sede quiso acabar con esta celebración pagana y canonizó a San Valentín como patrón de los enamorados.

 

El cuerpo de San Valentín se conserva actualmente en la Basílica de su mismo nombre que está situada en la ciudad italiana de Terni. Cada 14 de febrero se celebra en este templo un acto de compromiso por parte de diferentes parejas que quieren unirse en matrimonio al año siguiente. 

 

Sea como fuese, San Valentín se ha convertido en el patrón de todos los enamorados y de todas aquellas personas que quieren tener una pareja. Los comerciantes se han hecho eco de esta festividad y la han convertido en un día perfecto para aumentar las ventas. Flores, postales, poemas de amor, dedicatorias, bombones y regalos de todo tipo se realizan este día al ser querido para demostrar su amor y amistad.


sábado, 4 de febrero de 2012

Las 5 cosas de las que nos arrepentimos antes de morir

 

Antero Duks

 

A diferencia de Edit Piaf, que decía en su famosa canción que ella no se arrepentía de nada, mucha gente parece terminar su vida con un gran arrepentimiento.

Eso es lo que afirma Bronnie Ware , experta en cuidados paliativos y enfermos terminales, quien acaba de compilar en un libro la lista de los cinco principales arrepentimientos que tiene la gente antes de morir.

La enfermera australiana reunió en su libro las "confesiones honestas y francas de personas en sus lechos de muerte", lo que hubieran querido hacer o no hacer.

Fueron confesiones, dice, que le ayudaron a transformar su vida.

Porque según Bronnie Ware, es realmente triste llegar a la tumba pensando "ojalá lo hubiera hecho...".

"Encontré una lista grande de arrepentimientos, pero en el libro traté de centrarme en los cinco más comunes" explica la autora a la BBC.

"Y el principal arrepentimiento de mucha gente es 'ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera'", agrega.

"Otro arrepentimiento común es 'ojalá no hubiera trabajado tanto', porque eso, decían, los había hecho perder el equilibrio y como resultado habían perdido muchas cosas en su vida".

El libro, titulado " Los Cinco Arrepentimientos de los Moribundos ", es un recuento de memorias sobre la vida de la autora y sus experiencias durante años de trabajo en cuidados paliativos.

Los pacientes de Ware eran personas que habían sido desahuciadas y esperaban en cualquier momento la muerte.

Esto, dice, la permitió compartir "momentos increíblemente especiales. Porque pasé con ellos las últimas tres a doce semanas de sus vidas".

Los cinco grandes arrepentimientos

1- Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera

2- Ojalá no hubiera trabajado tanto

3- Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía

4- Habría querido volver a tener contacto con mis amigos

5- Me hubiera gustado ser más feliz

Enfrentando la mortalidad

La idea del libro surgió después de que un artículo publicado en su blog, titulado "Arrepentimientos de los Moribundos", se volvió viral en internet y Ware decidió escribir algo más completo sobre esas confesiones y la forma como "transformaron su vida".

"La gente madura muchísimo cuando debe enfrentar su propia mortalidad" explica la autora.

"Cada persona experimenta una variedad de emociones, como se espera, que incluyen negación, miedo, enojo, arrepentimiento, más negación y eventualmente aceptación".

"Sin embargo, cada uno de los pacientes siempre encontró su propia paz antes de partir".

Bronnie Ware dice a la BBC que "otro arrepentimiento común entre los moribundos era que hubieran deseado tener el coraje de expresar sus sentimientos".

"Y eso se aplicaba tanto en los sentimientos positivos como negativos".

"Muchos decían: 'ojalá hubiera tenido el coraje de hablar y decir que no me gustaban esas cosas', o que hubieran tenido el coraje de hablar con personas y decirles lo que realmente sentían por ellas".

"También era muy común arrepentirse de no haber vuelto a tener contacto con viejos amigos. Mucha gente decía que le hubiera gustado volver a ver a alguien para recordar momentos de su vida, pero no habían hecho el esfuerzo de encontrarlo".

Según Ware, al final de la vida los amigos son muy importantes porque a menudo los familiares que rodean a un enfermo terminal están pasando por su propio duelo.

Una persona en su lecho de muerte a menudo extraña a esos amigos, dice, pero muchas veces, cuando se les pierde el rastro, ya es demasiado tarde para encontrarlos.

Los moribundos, dice Bronnie Ware, también "hubieran deseado ser más felices".

Algo que llama la atención es que todos estos lamentos de los moribundos son de cosas que no hicieron. La gente no parece arrepentirse de algo que sí hizo.

"Todo lo que hacemos en nuestra vida, bueno o malo, nos ayuda a aprender algo" explica Ware.

"Por eso es más común arrepentirse de algo que no hicimos".

"Pero pienso que como seres humanos debemos aprender a perdonarnos más a nosotros mismos y no ser tan duros por no haber hecho algo en el pasado. Y esto se aplica principalmente cuando una persona está enferma y no tiene ya libertad de hacer cosas porque no tiene salud".

Lo que la autora espera, dice, es que su libro "ayude a la gente a actuar hoy y no dejar las cosas para mañana, para después arrepentirse".

"A mi estas confesiones me ayudaron a implementar grandes cambios en mi vida y espero que la gente que lea el libro también pueda entender que la vida está pasando hoy y que ahora es el momento de vivirla".

"Mi principal mensaje es que todos vamos a morir, y que si en este momento nos arrepentimos de algo tratemos de solucionarlo ahora".

 

miércoles, 1 de febrero de 2012

INTERESANTE Y NADA DIFICIL... LO DEJO A SU CRITERIO.

 

JTAMBORREL
 

 

La III Guerra mundial comenzará en Julio o Agosto de 2012

 

Un análisis sobre la situación en Oriente próximo, El embargo con Irán ya es definitivo y a todos los niveles, la Unión Europea irresponsablemente ha dado el paso necesario para ello. Irán ha anunciado que si el embargo es efectivo, cortará todo el suministro de petróleo del Golfo Pérsico cerrando el paso en el estrecho de Ormuz, todo ello sumado al enorme contingente militar de buques de guerra Franceses, Ingleses y Norteamericanos situados en la zona, hacen del lugar un polvorín a punto de estallar. 


http://www.youtube.com/watch?v=oQ1pavSr7ak&feature=uploademail

 

 

lunes, 30 de enero de 2012

Muerte digna


Por: Luis Alberto Loyo Martín


Acabo de leer en el diario El País (22-12-11), la noticia de la muerte de Pedro, un enfermo de ELA (Esclerosis lateral amiotrófica), y que dicho periódico expone bajo el epígrafe de "El debate de la muerte digna".
No voy a juzgar, ni tan siquiera opinar sobre la decisión de Pedro ni entrar en dicho debate, pero sí voy a exponer mi propia experiencia, ya que mi padre, hace dos años y medio murió de la misma enfermedad.


Cuando se la diagnosticaron, en enero del 2009, y nos dijeron a mi hermano y a mí qué era, ciertamente sentí un enorme mazazo en lo profundo de mi alma. Que te digan que a tu padre le quedan pocos años de vida, y que esos años van a estar cubiertos de degeneración física y probablemente psicológica, junto al sacrificio que para la familia, en especial mi madre, iba a suponer, te deja helado.


Miles de preguntas te surcan la mente, por qué ahora que podían vivir mis padres, tras tantos años trabajando duramente, se les truncan las esperanzas. Cómo afrontar el sufrimiento que se va a generar, qué vamos a hacer para acompañarle y soportar lo que nos viene encima.


Yo le pedía a Dios tres cosas, la primera que realizara el milagro de la curación, o que fuera un error médico, la segunda que si no se puede curar que el desenlace fuera lo más rápido posible a fin de evitar sufrimientos a él y a nosotros. La tercera, y la que más me costaba, era que si no era así, nos diera la paciencia, serenidad y amor necesarios para llevar la cruz y sostenerle con fortaleza.


Gracias a Dios nos concedió la segunda, aunque tengo que decir, que siempre he pensado que mi petición pudo ser bastante egoísta. Mi padre murió el día de los Santos Pedro y Pablo, tras cinco meses de enfermedad donde no llegó a sufrir una degeneración severa, ya que hasta casi el final pudo valerse casi por sí mismo. Una mala caída quince días antes de su muerte, y que le rompió cinco costillas, aceleró un proceso que visto desde el hoy, creo que fue una gracia de Dios.


La víspera de su muerte, tras levantarse de la cama para ver un poco los partidos del domingo, estuvimos con él con buen ánimo. Se encontraba dolorido por la caída, y para facilitarle la movilidad le trasladábamos en silla de ruedas por casa.


Pero con todo tenía buen ánimo y comía algo. Ese fin de semana tuve la llamada de su neuróloga, excelente profesional del hospital de Basurto (Bilbao), para decirme que estaba a disposición de mi padre una habitación por si teníamos que llevarle con urgencia. Confieso que eso me extrañó, pero prefería creer en la cortesía de la doctora más que en la gravedad del caso, que ella bien conocía.


El caso es que hacia las 9 de la noche mi madre me llama para decirme que mi padre tiene serias dificultades de respiración y que no está tranquila. Llamamos a una ambulancia para llevarle al hospital, y también llamo a la doctora, quien puesta en contacto con los sanitarios, les dice que le lleven directamente a la habitación preparada para él y que en ningún caso le administren oxígeno.


Cuando llegamos nos dice que "es cuestión de horas", pero que no va a sufrir ya que la sedación que le han puesto, no acelerará nada, pero le evitará sufrimiento.

Esa noche la pasamos a su lado tomándolo de la mano, sin dejarle un momento, llorando mis hermanos y cuñadas junto con mi madre, riendo cuando tras los lloros recordábamos anécdotas y tantos momentos de dicha vividos. Rezando el rosario a su lado para ponerlo en las manos de Dios.


Doy gracias a Dios por haber podido administrarle, junto al capellán del hospital, el Sacramento de la Unción de los enfermos, bendito don de salud y esperanza.


Y así cuando a la mañana siguiente celebraba la misa en honor de los santos apóstoles, mi padre nos dejaba para cruzar el umbral hacia la Vida en plenitud.

Doy gracias a Dios por la vida de mi padre, y sobre todo por su muerte, una enorme experiencia de amor, de misericordia y de ternura, donde los gestos de solidaridad de amigos y compañeros fueron tan intensos, donde la unidad de mi familia se fortaleció, y sobre todo, donde experimenté de forma extraordinaria lo que es la Muerte Digna


Es el paso de este mundo a la vida eterna, acompañado de la familia que te quiere, te sostiene y conforta, y que en un gesto de donación te entrega en las manos amorosas de Dios. Es el tránsito natural de una vida digna, cuidada con dignidad y despedida con amor y respeto. La muerte que yo quiero para mí.